El momento más emocionante de la despedida del príncipe.

Promediaban los 20 minutos del primer tiempo, ya Racing para aquel tramo del encuentro ante Temperley, se imponía por 2-0 con un gol de Diego Milito, y la ansiedad crecía por disfrutar de aquello por lo que se había colmado el estadio: rendirle homenaje al ídolo que le ponía punto final a su carrera deportiva.

Comenzaban escucharse por las tribunas, el clásico grito académico de aquel entonces, el famoso: “Milito Hay uno solo”, que se coreaba para ovacionar al ídolo. Poco a poco fue creciendo la expectativa, hasta llegar al momento indicado. Ese que el hincha había elegido para estallar de emoción.

El gran homenaje se produjo en el minuto 22 ¿Casualidad? Claro que no. El número que lo acompañó en los momentos más importantes de su vida futbolística (aunque en 2001 salió campeón con la camiseta número 11), y que había pedido con gran humildad al Luli Aued, que se lo ceda, al momento de regresar en 2014.

Se desplegaron banderas en las gradas y una rezaba la leyenda: “Gracias Milito”. Papelitos volaban, carteles de agradecimiento, gente que lloraba y los rivales que quedaban asombrados ante tal festejo, una verdadera fiesta celeste y blanca.

Diego miraba para sus costados, era algo inevitable, intento sin éxito contener sus lágrimas. Tampoco pudo hacer en el final del partido. Un momento que quedará grabado en la memoria de todos los hinchas.

¡Mirá!

 

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DrGerry
DrGerry
12 days ago

Tremendamente emocionante. Llorábamos todos.